Primeros momentos sobrevolando Ventormenta tras mi vuelta a Azeroth

De vuelta en casa: Azeroth

Resulta complicado hacer comprender a los no iniciados, el hecho de que volver a activar la cuenta de World of Warcraft y sobrevolar Ventormenta o pasear a caballo por el bosque de Elwinn, suponga una sensación profunda de vuelta a casa.

Son demasiadas las vivencias solitarias y compartidas , con gente cercana o completamente extraña, pero todos formando parte de la misma experiencia online.

Y es que esta afición nuestra no es diferente a aquella que une huestes de personas – de mejor o peor catadura ética, como en todo grupo humano, incluido el de jugadores de Wow – en torno a un equipo de fútbol, aun cuando no se esté físicamente en el campo, la experiencia y disfrutes compartidos justifican tanto la inversión en tiempo como en dinero.

Claro está que todo debe disfrutarse con la medida justa y sin que ello te impida desarrollar el resto de tu vida pero es aquí, en Azeroth, donde puedo desconectar durante un tiempo de mi mismo, de mis problemas diarios, y vivir como un niño experiencias de todo tipo, en nuestro particular “Nunca Jamás”, y lo mas importante, sin necesidad de bebida espirituosa o sustancia psicotrópica alguna. y es que demasiadas veces se nos critica, por parte de aquellos que beben litros de alcohol y se meten sacos de yeso para olvidar la realidad por un instante … pero los inadaptados inmaduros somos nosotros … o eso creen los que viven sin haberse parado a comprender absolutamente nada.

Lo dicho al fin en casa 🙂

La Presa de Azuer en 2004, por este lugar pasaba camino de la Sierra de Segura cuando pasaba los veranos por la zona.. y símbolo de una de las lecciones que he tenido que aprender

Aprender a caer cinco veces y levantarse seis.

Inauguro estos días la sexta versión de mi web personal. Mucho ha llovido desde mis primeros balbuceos en el mundo web, y mi vida ha dado muchas vueltas. He tenido que aprender algunas lecciones, unas por las buenas y otras por las malas.

Realizo hoy un pequeño ejercicio rememorando estas cinco etapas anteriores. Quiero compartir algunas lecciones que han ido modelando mi camino, unas por las buenas, otras mediante un bofetón del tamaño de un trasatlántico. Esto me ha ido obligando a evolucionar. Nada que no haya vivido un gran numero de seres humanos antes que yo.

Quiero rememorar lo vivido, no obstante, como medio de aprendizaje para mi, puede que, si hay  suerte, algún otro humano pueda verse reflejado en mis vivencias, y sacar sus conclusiones.
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