Una bombilla encendida representada en 8x8 Pixels

No muerdas más de lo que seas capaz de degustar

Cuando llegas a dominar suficientemente bien las técnicas de productividad que has elegido, el mayor peligro es confiarse y o bien abarcar demasiado, o bien planificar tan a largo plazo que olvides que el aprendizaje es un proceso continuo y que llegar al nivel de “maestro” requiere pasar por todos los niveles intermedios.

Y me explico, los que me seguís habitualmente sabes que he tratado de experimentar a fondo con esta cuestión de la productividad, usando GTD (o mi propia variación del mismo) rotando periodos con menos foco y cientos de tareas con otros de mayor foco y menor numero de ellas.

Junto con la experiencia de estos años, el análisis del resultado objetivo, junto con algunas ponencias de este pasado RetroMadrid, los consejos del maestro Fran Gallego, charlas varias con amigos, conocidos y familiares e incluso resultando de conversaciones con la persona encargada de la limpieza del edificio, he llegado a algunas conclusiones que quiero compartir aquí, de un modo informal.

¿Porqué aquí y no en microhobbit.com?

Buena pregunta, una de las conclusiones que saco de todo esto, junto con los intentos de apoyar a otras personas, no por evidente (aunque lo es para mi tras comprobarlo empíricamente, no lo veía tan claro anteriormente) es que hay tantos sistemas de productividad/organización como personas, mas allá de “la necesidad de organizarse y ser capaz de priorizar de un modo eficiente para completar trabajos de forma consistente y sobre todo de forma sostenible en el tiempo.”.. no hay dos persona a las que sirva exactamente el mismo método.

Y es que el método ha de surgir de la exploración por parte de la propia persona, es más, la necesidad y búsqueda de método ha de surgir de sus inquietudes, de lo contrario, no habrá método o aplicación capaz de ayudarla. Curiosamente esto no aplica cuando se trata de priorizar el consumo de contenidos o escucha de podcasts por ejemplo, ahi si se puede generalizar – aunque con ciertas limitaciones – , pero en resolución de tareas, no.

Por ello, he preferido expresarlo aquí, en un entorno “personal y de opinión” en lugar de en microhobbit que tiene un perfil mas cercano a “objetivamente personal y de conclusión”. En resumen, no quiero ni que mis palabras se tomen como ley ni que se interprete mi intención al contarlo como de sentar cátedra.

Estas son solo mis conclusiones, y no tienen porqué servir a todo el mundo.

¿Que significa eso que dices de morder?

Además del hecho ya expresado de que cada cual debe buscar el mejor método para organizarse y priorizar para tornarse resolutivo, hay una cuestión curiosa que tratar, la del objetivo que perseguimos.

Si, el objetivo, y dentro de este hay varias cuestiones que debemos valorar:

El tiempo disponible

No es lo mismo un trabajo remunerado que aquello que haces en tu tiempo libre, sobre todo en lo que respecta al factor tiempo. Si haces algo por gusto personal tenderas a tardar mas por ser mas exigente con la calidad, pero también porque no vas a rendir igual cuando ya llevas en las espaldas una jornada laboral completa.

Por ello conviene que te sientes a evaluar tus objetivos, en que vas a focalizar esfuerzos y lo mas importante: que NO vas a hacerlo. Para ser productivo tan importante es evitar la procastinación, como saber decir NO a aquello a lo que no vas a poder llegar, o que no está dentro de tus planes. Siempre esta la opción de colaborar con otros pero eso queda fuera del ámbito de estas reflexiones.

Degusta, no tragues como los pavos

Un caso real, en un momento dado, decidí seguir el curso de Fran Gallego, y cometí dos errores: el primero, parar todos los proyectos de juegos con Makers en la absurda idea de que en “poco tiempo” aprendería código máquina y podría hacer juegos sin maker de cuatro en cuatro, y segundo, no degustar a su ritmo el curso queriendo generalizar para hacer juegos demasiado pronto, lo cual impedía mi correcto aprendizaje.

Es por ello que hablo de “degustar” y no de masticar, o tragar. Porque hay que evitar abordar tantas tareas y sobre todo tan a largo plazo que nos impida aprender, o incluso crear. Para llegar a hacer juegos con Código Máquina nítidamente, no solo he de aprender a programar, he de afianzar esos conocimientos, practicar y además he de aprender a diseñar juegos, para ello necesito hacer juegos , sean o no con maker, si paro de hacer juegos hasta que domine CM, cuando lo haga no sabré hacer juegos, ni los habré hecho en demasiado tiempo, por lo que ¿para qué aprendi entonces CM en primer lugar? No se si soy capaz de mostrarles la paradoja.

Es evidente que he decidido continuar haciendo juegos mientras aprendo CM al ritmo del curso, y ya iteraré mas adelante generalizando el método como resultado de la experiencia.

Primero A y luego B, nunca a la vez

Esta es otra valiosa conclusión obtenida de forma experimental, la “teoría” de que disponía anteriormente apoya esta conclusión, pero he querido comprobarlo, y lo hice sobre todo con el tema aprendizaje idiomas.

Digamos que – como el viejo chiste – he probado hasta con los dientes, todos a la vez, por semanas, mitad un día mitad otro, y un sin fin de variantes para aprender idiomas como ejemplo representativo de “manejar muchas tareas que se solapan”. Y la conclusión es clara: primero un idioma, una vez llegado a un punto avanzado, te centras en el siguiente. A partir de ahi puedes evolucionar con calma, pero todo salto significativo, ha de realizarse con foco absoluto. Al fin y al cabo no tenemos la plasticidad cerebral de un niño de 2 años por mucho que conservemos la intención.

Y no se trata de falta de capacidad a la hora de estudiar, ni siquiera del tiempo disponible (aunque también influye) se trata simplemente de la gestión de la frustración. Cuando abordas demasiadas tareas solapadas, tendemos por un lado a aumentar la sensación de hastío de forma exponencial (lo que reduce tu efectividad) y por otro lado lleva a una sensación de que no avanzas nada, ya que al repartir el mismo tiempo entre mas ítems, cada uno recibe menos atención y por tanto el tiempo necesario para su resolución aumenta en proporción.

Es , por tanto, importante que para tareas demasiado parecidas , resolvamos estas en serie y nunca en paralelo. Si tienes tareas suficientemente diferentes como aprender Catalán y aprender a jugar al tenis, podemos hacerlas en paralelo sin problemas. En este caso mantener la novedad, y la sensación de que cada día completamos lo programado avanzando en nuestro viaje, es fundamental.

Conclusiones:

Esto tampoco es la panacea, si hay mucho que hacer y poca ayuda, estamos vendidos, aunque igual puedas automatizar cosas (eso lo comentare en otro momento) pero lo importante es que el aprendizaje vaya de la mano de la producción, evitar la repetición y sobre todo manejar adecuadamente la frustración con las tareas a largo plazo.

¡Si esto les ayuda, aunque sea un poco, me doy por satisfecho!

Primer plano de un cubo de rubik en el que esta rotando una capa

Metodo avanzado (Fridrich Reducido) para resolver el cubo de Rubik

Tras lograr soltura suficiente con el método básico (si eres principiante te recomiendo que empieces por “El tutorial principiante con el que aprendí a resolver el cubo de Rubik”), es hora de avanzar.

Este es el método que estoy aprendiendo (Abril 2018), el método Fridich (Nombrado así por su creadora Jessica Fridich), en este caso he tomado el “resumido” para aprender algunos algoritmos menos, una vez lo domine, pasaré al método sin “anestesia”, pero oye, paso a paso!.

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La Presa de Azuer en 2004, por este lugar pasaba camino de la Sierra de Segura cuando pasaba los veranos por la zona.. y símbolo de una de las lecciones que he tenido que aprender

Aprender a caer cinco veces y levantarse seis.

Inauguro estos días la sexta versión de mi web personal. Mucho ha llovido desde mis primeros balbuceos en el mundo web, y mi vida ha dado muchas vueltas. He tenido que aprender algunas lecciones, unas por las buenas y otras por las malas.

Realizo hoy un pequeño ejercicio rememorando estas cinco etapas anteriores. Quiero compartir algunas lecciones que han ido modelando mi camino, unas por las buenas, otras mediante un bofetón del tamaño de un trasatlántico. Esto me ha ido obligando a evolucionar. Nada que no haya vivido un gran numero de seres humanos antes que yo.

Quiero rememorar lo vivido, no obstante, como medio de aprendizaje para mi, puede que, si hay  suerte, algún otro humano pueda verse reflejado en mis vivencias, y sacar sus conclusiones.
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