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Blog - Aventuras de verano con el enmascarado - 2025-05-26 🟡③

Batman en combate isometrico con miriadas de enemigos

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Verano de 1986, un barrio al sur de Madrid

Pablo

El calor era como una manta pesada que no te quitabas ni abriendo todas las ventanas. Nuestra calle, en Carabanchel, olía a polvo y a verano, con el descampado al final del bloque donde los críos jugaban al fútbol hasta que anochecía. A veces, desde mi cuarto, veía a los yonquis rondando cerca del descampado, con sus miradas perdidas. Mamá siempre decía que no fuéramos por allí de noche, pero a mí no me importaba tanto. Lo que me tenía atrapado era el ZX Spectrum que mi padre me compró por mi cumpleaños, y ese juego, Batman, que Juan y yo no podíamos dejar de jugar.

La llegada de Batman

Juan vino una tarde con una cinta nueva, gritando que era “la caña”. Nos pasamos horas frente a la tele de tubo, con el ventilador zumbando y una Fanta tibia en la mesa. Él movía el joystick como si le fuera la vida en ello, mientras yo apuntaba en un cuaderno de cuadrícula cada sala que descubríamos. “Aquí hay una cuerda, Pablo, apúntalo. Y un murciélago que te mata si no saltas a tiempo”. Juan era así, puro nervio, siempre acelerado. Yo prefería ir despacio, dibujar cada esquina del juego con cuidado, como si fuera un plano de verdad.

Una noche, mientras sonaba Sufre mamón de Hombres G en la radio de mi hermana, se nos ocurrió: íbamos a hacer un mapa completo de Batman. No uno cualquiera, sino el mejor mapa que nadie hubiera visto. Algo que pudiera salir en la MicroHobby, la revista que comprábamos cada mes en el quiosco de la esquina. Juan se emocionó tanto que casi tira el vaso de Fanta. “¡Tío, imagínate! ¡Nuestros nombres en la revista! ¡Pablo y Juan, los reyes del Spectrum!” Yo me reí, pero en el fondo me gustaba la idea. Era nuestro verano, nuestro proyecto.

Juan

Comienza la aventura

Pablo era un pesado con su lápiz y su regla, midiendo cada línea como si estuviéramos construyendo una nave espacial. Pero, joder, el mapa molaba. Cada sala que dibujábamos era como conquistar un castillo. Batman no era fácil, ¿eh? Esas habitaciones llenas de pinchos, murciélagos y puertas secretas te hacían sudar. Yo jugaba, gritaba, me desesperaba cuando me mataban por enésima vez, y Pablo, ahí, tranquilo, anotando: “Plataforma a la izquierda, cofre con una llave”. A veces me sacaba de quicio, pero sin él, el mapa no habría sido nada.

Ese verano fue raro. El barrio estaba revuelto. En el descampado, donde antes jugábamos al escondite, ahora veías a tíos raros merodeando, con pinta de no dormir en días. Una vez, yendo al quiosco, vi a un par de ellos discutiendo cerca de un coche quemado. Me dio mal rollo, pero no se lo conté a Pablo; él siempre estaba en su mundo, con sus planos y sus ideas. Además, teníamos Batman. Eso era lo importante. Nos turnábamos: cuando mi madre me arrastró una semana a casa de mis abuelos en Toledo, Pablo siguió jugando y dibujando. Cuando él se fue unos días a la playa con su familia, me tocó a mí. Nos dejábamos notas en el cuaderno: “Ojo, sala 23, usa la cuerda antes de saltar”. Era como una misión secreta.

Terminando el Mapa

Pablo

A finales de agosto, el mapa estaba casi listo. Habíamos descubierto 47 salas, con todos los objetos, enemigos y trucos. Lo dibujé en una hoja grande de papel milimetrado que robé del escritorio de mi padre. Cada sala era un cuadrado perfecto, con flechas para las puertas y dibujitos para las llaves, cuerdas y trampas. Juan quería añadirle color, pero le dije que no, que así era más profesional. “Como en la MicroHobby”, insistí. Él se rió y me llamó “ingeniero”.

Enviando el mapa

Una tarde, sentados en mi cuarto con el ventilador a tope y una cinta de Alaska sonando bajito, decidimos enviarlo. Doblamos el mapa con cuidado, lo metimos en un sobre con una carta que escribimos entre los dos. “Estimados señores de MicroHobby, somos Pablo y Juan, de Madrid, y hemos hecho un mapa completo de Batman…” Juan quería firmar como “Los amos del Spectrum”, pero lo convencí para que pusiéramos nuestros nombres de verdad. Fuimos al buzón de la plaza, con el sol todavía pegando fuerte. Cuando el sobre cayó dentro, nos miramos y chocamos los cinco. “Ahora, a esperar”, dijo Juan, con esa sonrisa suya de quien ya se veía famoso.

Juan

Septiembre llegó demasiado rápido. Volver al insti fue un palo, con los profesores y los deberes. Pero cada vez que pasaba por el quiosco, miraba la MicroHobby con la esperanza de ver nuestro mapa. Una mañana, compré el número nuevo y casi se me cae el bocata de chorizo. ¡Ahí estaba! Un mapa de Batman, en la página 12, con todos los detalles: salas, objetos, todo. Pero no ponía nuestros nombres. Ni una mención. “Llegamos tarde”, le dije a Pablo en el recreo, enseñándole la revista. Él se quedó mirando el mapa, con esa cara suya de pensar demasiado. “Alguien se nos adelantó”, murmuró.

En el kiosko

Me dio rabia, no voy a mentir. Habíamos pasado el verano entero sudando con ese juego, dibujando cada maldita sala, y ahora otro se llevaba la gloria. Pero Pablo, como siempre, le quitó hierro. “Da igual, Juan. Lo hicimos nosotros. Ese verano fue la hostia”. Y tenía razón. Cuando volvimos a mi casa, el mapa seguía colgado en mi cuarto, al lado de un póster de Indiana Jones. Lo miramos un rato, recordando cada sala, cada discusión, cada grito cuando encontrábamos una puerta secreta.

¿Será el nuestro?

Pablo

A veces, todavía pienso en ese verano. El barrio ha cambiado: el descampado ahora es un parque con columpios, y la tienda de informática cerró hace años. Juan y yo seguimos siendo amigos, aunque él se mudó a otro barrio y yo estoy en la uni. El ZX Spectrum está guardado en una caja, pero el mapa lo conservo. No salió en la MicroHobby, pero no importa. Ese verano, con el calor, las cintas de casete y las tardes gritando frente a la tele, fue nuestro. Nadie nos lo puede quitar.

Un recuerdo en la pared

One More Thing

Un escenario de retrocomputación del siglo 24

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Sobre el sistema de validez de un contenido en MetsuOS

Empezando a incorporar los niveles de validación de un contenido (también llamada sabiduría o niveles de conocimiento) ⚫🔴 🟡 🟢 🔵⚪ ¿Qué són?

Sobre la categorización de los tipos de conocimiento

La Metsukeología (de Metsuke vision global y logos conocimiento) es la ciencia que estudia el conocimiento como un conjunto potencial de conocimiento del que podemos obtener, procesar o percibir partes concretas dentro de un marco contextual específico, y cuyo contexto general real está muy por encima de lo que somos capaces, como especie, de percibir, procesar e integrar de forma completa (definición en progreso).

La Metsucología (de Metsu aniquilación - en este contexto en forma de colapso - , logos conocimiento) es la ciencia que estudia como extraemos verdades percibidas - colapsadas - como conocimiento desde nuestra perspectiva real (tanto epistemológico como gnoseológico) al tomar una parte específica del conocimiento metsukeológico potencial enmarcado en un contexto concreto, obligando a colapsar el conocimiento potencial en conocimiento específico (definición en progreso).

Mas sobre el contexto

DISCLAIMER: Mi consideración de anticientífico respecto al consenso científico es una hipotesis de trabajo propia, que supone que toda asignación de validez, incluso aquella derivada de la conclusión por acumulación de evidencia NO debe ser supeditada a debate, ni acuerdo, debe ser algo probabilistico sin intervención del ego humano. Podría estar equivocado y, en este punto, es donde se aplicaría entonces ese mismo consenso que ahora considero no valido (incluso dañino)

Existen indicadores para algunas cuestiones adicoinales como los siguientes:

Cuando hablamos de un contenido que incluye un texto que hace referencia a otro.

También aplicaremos el Sistema de fiabilidad de fuentes y credibilidad de contenidos de la OTAN 🔴②, este sistema incluye una valoración de la fiabilidad de la fuente de A a F (siendo A la de mayor fiabilidad) y una varloración de credibilidad del contenido de 1 a 6 (siendo 1 la mayor credibilidad).

En MetsuOS la agregaremos al final uniendo amos valores como si fuera una coordenada. Por ejemplo: ⚫①-D4 o 🟡③-B2. Esto ayudarña a contextualizar la información sobre la solidez del conocimiento al que se hace referencia en cada momento.

Hay que tener en cuenta que, cuando hay elementos subjetivos o parcialmente subjetivos, el punto de referencia seré yo mismo. Quizá más adelante pueda objetivizar esto más (seria lo deseable), pero en tanto no tenga herramientas que me lo permitan, debo ceñirme al principio de honestidar intelectual, y esperar que mis sesgos dañen lo menos posible la información (en parte este es el nudo gordiano que pretendo resolver, y por ello es dificil resolverlo a priori).

Así de forma resumida, podríamos decir que esta definición es nivel 🔴② (Rojo2 xD) ¿Crees que me dejo algo? Si es así por favor ayudame a mejorarlo contactándome a través de X (Twitter) en mi cuenta, @metsuke 🌐

Consulta la versión completa de la descripcion en ⚫🔴🟡🟢🔵⚪ (🔴②) Un poco más de detalle